Una
mascota puede ser una persona, un animal o una cosa. El origen de esta
palabra está en el término francés “mascotte” que designa a aquella cosa que
trae suerte a una persona. Generalmente, con este nombre se conoce a los
animales de compañía.
Desde
la Antigüedad los hombres se dieron cuenta de que los animales eran muy
beneficiosos, tanto por su aporte de comida, como por la compañía que hacían en
el hogar.
En
el antiguo Egipto los gatos eran considerados seres inmortales y se les
guardaba culto divino. Incluso, eran enterrados en las tumbas junto a sus
dueños.
En
la actualidad el hecho de tener mascota es algo muy habitual en todo el mundo,
hasta llegar al punto en que en la mayoría de los hogares existe al menos
una.
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