Son aquellas que tienen como fuente de energía algún
elemento de la naturaleza que se renueva constantemente o es inagotable como el
Sol.
Las
energías renovables son la alternativa ante el paulatino agotamiento de los combustibles
fósiles, utilizados tradicionalmente, como el carbón o el petróleo.
Otro
de los principales motivos por los que se potencia el uso de estas energías es
porque no contaminan el Medio Ambiente y, por tanto, no contribuyen al cambio
climático.
Energía solar
Consiste
en obtener energía térmica o eléctrica a partir de las radiaciones solares.
Existen dos medios de obtener y aprovechar la energía solar. El Sol es una fuente
de energía inagotable.
Es
una de las energías verdes de más fácil y rentable gestión. El único cambio que
produce en la naturaleza es la instalación de los paneles solares, que a veces
van en los techos del edificio al que abastecen.
Energía solar térmica
Este tipo de energía se
aprovecha el calor emitido por el Sol a través de unos colectores térmicos
con el fin de calentar agua a temperaturas inferiores a 80º.
Suele emplearse en los
hogares para obtener calefacción y agua caliente. Los colectores se
instalan normalmente en los techos y sólo se debe abonar el coste de
instalación.
Energía solar eléctrica
Los rayos del sol son
recogidos por unas células fotovoltaicas formadas por materiales
semiconductores que transforman las radiaciones solares en una corriente
continua, que se remite a un transformador.
Tiene muchas aplicaciones.
Así, por ejemplo, puede resultar una solución útil y práctica para abastecer
eléctricamente aquellas poblaciones aisladas hasta las que no ha llegado la red
eléctrica convencional.
Energía eólica
Se
trata de aprovechar la fuerza del viento para obtener distintos tipos de energía.
En la actualidad se emplea para generar electricidad. Pero desde antiguo se ha
empleado la fuerza del viento en los barcos veleros o los molinos de viento.
Actualmente se construyen parques eólicos en los que se
instalan numerosos aerogeneradores. Éstos están formados por columnas de
unos 40 metros o 60 metros de alto y una hélice con tres aspas conectada a una
caja metálica.
El viento mueve la hélice y ésta hace girar una turbina.
La energía eólica se convierte en mecánica y a través de un generador se
transforma en electricidad.
Biomasa
Es la materia orgánica de origen animal o vegetal que
sometida a determinados procesos naturales o artificiales puede generar
energía. Así, los deshechos de la naturaleza, los de las actividades agrícolas
y forestales pueden ser aprovechados para la producción de energía.
Una forma
de obtener energía de esta materia es haciendo uso del calor producido en su
combustión, por ejemplo para las calefacciones. También se pueden obtener de
ella combustibles como:
· El biogás:
se trata de aprovechar el gas generado en el proceso de descomposición de los
residuos orgánicos procedentes de vertederos, explotaciones ganaderas o
industrias como la cervecera.
· El bioetanol:
proviene del alcohol producido en la fermentación de algunas plantas como la
caña de azúcar.
· El biodiesel:
se obtiene generalmente a partir de aceites vegetales directamente o
reciclando el que previamente ha sido empleado para el consumo humano.
El
bioetanol y el biodiesel mezclados con gasolina o gasoil se usan en los
vehículos. El combustible obtenido es menos perjudicial para el medio ambiente,
pues se reduce considerablemente la producción de gases
contaminantes.
Energía Hidráulica
Se
obtiene energía eléctrica a partir de la fuerza del agua aprovechada en los
saltos de agua. No se considera a esta energía como ecológica por el impacto
ambiental que causa la construcción de las presas necesarias para el
funcionamiento de las centrales hidroeléctricas.
Sólo la minihidráulica,
que no necesita de la construcción de grandes presas se considera entre las
energías ecológicas.
Motivos para recurrir a las energías renovables
·
Son inagotables frente
a las convencionales, que comienzan a escasear debido al masivo uso que se ha
hecho de ellas.
·
No emiten gases
contaminantes a la atmósfera, por lo tanto no contribuyen al cambio climático.
·
Disminuyen el
desequilibrio económico entre países al no tener que depender siempre de
aquellos en los que se encuentran los yacimientos de petróleo, por ejemplo.
·
No producen residuos y
si lo hacen no son tan perjudiciales como los de las energías convencionales,
por lo tanto, no contribuyen a deteriorar el Medio Ambiente.
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